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Internacional

La guerra civil llega a Trípoli

AGENCIAS
CIUDAD DE MÉXICO, lunes 15 de abril 2019, actualizada 8:10 am

Hace ocho años, Libia era el país africano más avanzado hasta que la intervención occidental para derrocar a Muammar Gaddafi hundió su territorio mediterráneo, vasto y árido, en una guerra civil que amenaza con el asedio de Trípoli, como parte de la ofensiva lanzada por el general Jalifa Haftar.

Pese a las aventuras de Gaddafi en Chad, la frontera egipcia e incluso Tanzania, es innegable que la campaña aérea de la Alianza Atlántica que apoyó una rebelión islámica y tribal en medio de la "Primavera Árabe"-el dictador de Egipto, Hosni Mubarak, también cayó en 2011 a manos de la Hermandad Musulmana-desató el caos y la inestabilidad en África del Norte, sin ofrecer una alternativa política viable.

Gaddafi, en el poder desde 1969, desarrolló un sistema de democracia directa y de comunidades autónomas basadas en Comités Locales, Congresos Populares y Consejos Ejecutivos Revolucionarios, que proclamaron diez años más tarde la Yamahiriya o "gobierno de las masas populares por sí mismas y para ellas mismas".

Hubo logros detrás de las consignas en rechazo al capitalismo materialista y el comunismo ateo.

Aprovechando los altos precios del petróleo, el ingreso por persona en Libia ascendió a más de USD $ 12,000 y su Índice de Desarrollo Humano elaborado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) creció más que el de Arabia Saudita, sin créditos del exterior.

En la víspera del bombardeo de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) al país, el Consejo de Derechos Humanos de la ONU había preparado un reporte que elogió a Trípoli por mejorar la protección legal de sus ciudadanos, las oportunidades educativas y el acceso a la vivienda. A diferencia de muchas otras naciones árabes, las mujeres en Libia tenían derecho a educación, trabajo, divorcio, propiedad e ingresos.

A diferencia de muchas otras naciones árabes, las mujeres en Libia tenían derecho a educación, trabajo, divorcio, propiedad e ingresos.

Para 2013, más de la mitad de los estudiantes universitarios eran mujeres y las madres trabajadoras disfrutaban beneficios como bonos en efectivo por sus hijos, guarderías y centros de salud gratuitos, así como jubilación a los 55 años.

En general, se proporcionaba ayuda financiera para servicio eléctrico gratis y préstamos sin intereses, becas universitarias y programas laborales. Menos personas vivían por debajo de la línea de pobreza que en Países Bajos.

Adicionalmente, la mayor red subterránea de tuberías y acueductos del mundo (casi 3,000 kilómetros), el Gran Río Artificial, fue construida entre 1984 y 1996, aportando agua fresca para Trípoli, Bengasi y Sirte al tiempo que impulsó el desarrollo económico de la región meridional, parte del desierto del Sahara.

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